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miércoles, 5 de julio de 2017

6 Leches vegetales que pueden sustituir a la leche de vaca



                 

La leche de almendras

Esta bebida libre de productos lácteos está hecha de almendras peladas que están finamente molidas con agua y después filtradas para eliminar los restos sólidos; se una de las opciones de leche menos costosas, y su sabor de nuez suave puede mejorar los batidos de post-entreno, un plato de cereal, sopas, puré, o incluso un lote de magdalenas de proteínas.


LOS PROS:

La leche de almendras es libre de grasas saturadas y se presenta muy atractiva para los que desean consumir calorías limpias y reducidas, conscientes de que aporta 30-60 calorías por tazón; es alta en contenido de vitamina E, actuando como un poderoso antioxidante para ayuda a disminuir el daño oxidativo en el cuerpo, mejorar la función cerebral y la recuperación muscular en el post-entreno

LOS CONTRAS:

Como con la mayoría de las bebidas no lácteas, la leche de almendras contiene típicamente emulsionantes tales como carragenano, un polisacárido extraído de algas, que se añaden durante el proceso de fabricación para mantener los ingredientes y mejorar la textura, pudiéndose alterar la composición de bacterias saludables en el intestino, lo que podría contribuir a inflamación y aumento de peso en el tiempo, según cada individuo, y esto es relativo.

La leche de soja

La leche de soja fue la primera leche no láctea que se convirtió en popular, y sigue siendo tal vez la más controvertida; es producida por remojo, trituración, y posterior cocción de la soja, y por último el colado para extraer el líquido. Afortunadamente, los fabricantes han trabajado arduamente para mejorar en gran medida el “frijol” de soja, lo que le da mucho poder ante la leche de vaca como una de las elegidas por la población mundial.

LOS PROS:

De todas las alternativas no lácteos, la leche de soja es la reina de las proteínas; cada taza ofrece los niveles de proteína casi a la par con la leche normal de vaca, o 6-8 gramos por taza, y esto puede hacer que esta leche vegetal sea más saciante que otras con mucho menos proteína.
Como la proteína de soja no promueve la construcción muscular con la mayor eficacia que la del suero hace, principalmente debido a los niveles más bajos del aminoácido anabólico leucina, aún puede ayudar a satisfacer las necesidades de proteínas totales para perder peso o tonificar los músculos, además es también una fuente de potasio, que es necesaria para la función muscular y el mantenimiento de la presión de sangre.

LOS CONTRAS:

Las personas musculosas se han preocupado mucho por consumir demasiados productos de soja procesados debido a sus posibles efectos que imitan al estrógeno y puede haber alguna justificación para esta preocupación; los científicos descubrieron que los atletas que han consumido suplementos con proteína de soja durante dos semanas experimentan un pequeño desequilibrio hormonal en respuesta al entrenamiento de resistencia, en comparación con el consumo de la misma cantidad de derivados lácteos, como el suero de leche
Algunas marcas también añaden aceites baratos que pueden conducir innecesariamente a las calorías totales; además, algunos carbohidratos de la soja llamados oligosacáridos pueden inducir a ciertos comportamiento de las bacterias en el intestino, produciendo algunos efectos no deseados, en el caso de algunas personas que son intolerantes a la soja, y esta vez no hablaremos de la soja transgénica.

La leche de anacardo

Entre las más recientes adiciones a las bebidas no lácteas, la que es más cercana a la textura cremosa que buscamos es la leche de anacardo, que es además poderosa para ciertos objetivos.

LOS PROS:

Esta leche se fortifica con una gama de nutrientes útiles, tales como calcio, vitamina D, vitamina B-12, y zinc; el zinc juega un papel en miles de diferentes reacciones enzimáticas en el cuerpo humano, incluidos los que participan en la producción de testosterona. Sin embargo, sigue habiendo una pregunta acerca de lo bien que el cuerpo absorbe las vitaminas y los minerales añadidos a la leche de anacardo, en comparación con lo que está presente de forma natural en alimentos tales como el calcio que se encuentra en la leche auténtica de vaca.

LOS CONTRAS:

Tanto las versiones original y sin azúcar de la leche de anacardo poseen bajas calorías por taza 60 y 25, respectivamente, lo cual puede ser útil para las personas que están tratando de reducir el peso, pero la baja cantidad de calorías de los anacardos y otros frutos secos o semillas en forma de leche, habla del hecho de que básicamente podría ser un producto aguado, con un aporte nutricional que no contiene toda la gama de nutrientes naturales que se encuentran en las nueces enteras o semillas cuando se bebe este tipo de productos.

La leche de cáñamo

Esta bebida maravillosa se prepara mediante la mezcla de semillas de cáñamo con agua para producir un producto con un sabor terroso de nuez, que es distintivo, y que puede tomar un poco de tiempo para acostumbrarnos por su sabor. Al beber leche de cáñamo se sentirá el resplandor de la vida, sin que esto pueda significar que sea como una droga para el consumidor, porque este tipo de vegetal es permitido por las organizaciones sanitarias.

LOS PROS:

La leche de cáñamo ofrece niveles más altos de ácidos grasos omega-3 que otras bebidas no lácteas, aunque los omega-3 presentes en los pescados grasos como el salmón son más potentes, sin embargo también pueden trabajar para mejorar la salud, siendo la mejor opción para los veganos que buscan fuentes que no sean carnes con ácidos grasos omega-3.
Además es también una fuente dietética de hierro, que está ausente en la leche de vaca; el hierro se requiere para la entrega de oxígeno a los músculos y las células del cerebro, siendo necesario para mantener los niveles de energía en el gimnasio y prevenir la niebla del cerebro. A diferencia de la soja, el cáñamo no es modificado genéticamente, lo cual evita la aparición de alergenos comunes, como los frutos secos, otros lácteos, la soja o el gluten.

LOS CONTRAS:

Un escollo importante de leches no lácteas como el cáñamo es que pueden ser ponderados por azúcares añadidos, incluyendo el jarabe de arroz y la caña de azúcar. Esto está en contraste con el azúcar natural (lactosa) presente en la leche de vaca, y esta materia dulce añadida podría poner fin a cualquier plan de pérdida de peso, e incluso llegar al sobrepeso.
Las semillas de cáñamo integrales son una excelente fuente de proteína de origen vegetal completa, sin embargo la leche de cáñamo es baja en su contenido de proteína, suministrando 75% menos que la encontrada en el líquido del cáñamo natural.

La leche de coco

La leche de coco no perecedera se elabora mezclando agua filtrada junto con el líquido de coco exprimido de pulpa de coco rallado; está diseñada para tener una sensación en la boca, más cercana de la leche baja en grasa vacuna, que es más difícil de tragar.

LOS PROS:

El Bisfenol-A (BPA) es una sustancia química que recubre el interior de muchas latas de alimentos y se ha relacionado con enfermedades del corazón y la acumulación de grasa; en comparación con la leche de coco enlatada, la versión en cartón tiene alrededor de 365 calorías menos y menos 43 gramos de grasa por cada porción de una taza. La elección de la caja de cartón sobre la lata es también una manera de reducir su exposición al bisfenol A (BPA).

Los ácidos grasos de cadena media que se encuentran en el coco pueden aumentar el metabolismo, pero su impacto en la pérdida de grasa tangible sigue siendo controvertido, aunque para muchos, es una opción ideal para cubrir las espectativas de cualquier plan dietario para perder peso.

LOS CONTRAS:

Al igual que las demás leches vegetales, la falta de proteína en la leche de coco significa menos músculos, pero se puede compensar con las proteínas amigables de otras fuentes dietarias; la falta de proteínas también hace que estas leches contengan menos calorías que la leche tradicional de vaca, abriendo el apetito y, a su vez, llevar más calorías adicionales al cuerpo. Por otro lado, la pulpa del coco es una excelente fuente de fibra dietética, pero la bebida láctea de coco no lo es.

La leche de arroz

Esta es otra alternativa para sustituir a la leche de vaca, que se prepara mediante la mezcla de arroz cocinado junto con agua y luego la adición de enzimas para convertir los almidones en azúcares; el arroz producido en forma de leche, sus matices dulces y su textura suave lo convierten en una opción no láctea popular para acompañar el café, los batidos y los postres.

LOS PROS:

Dado que el arroz se considera hipoalergénico, la bebida que se produce es una opción segura para las personas con sensibilidad a los alimentos lácteos, frutos secos, o de soja. Al igual que con otras alternativas no lácteas, la leche de arroz está por lo general, fortificada con calcio y vitamina D para ayudar a mantener los huesos fuertes.

LOS CONTRAS:


Aquellos que están regulando su consumo de carbohidratos, tienen que tener en cuenta que la leche de arroz tiende a tener niveles más altos de carbohidratos que otros tipos de leche. Dependiendo de donde se cultiva, el arroz puede contener cantidades de arsénico, un químico vinculado a problemas de salud, aunque todo es relativo, de acuerdo al origen, porque todos los alimentos regidos por las normativas continentales de salud, pasan por un control de calidad estricto antes de salir al mercado.